Tiempo Militar

Relevan "por no cubrir las expectativas" a un alto jefe de la Policía Federal en la misma jornada de un allanamiento a la sede de la fuerza por sospechas de corrupción con barras bravas de Boca

El comisario general Héctor Marcos De Vargas, tercero en la jerarquía de la Policía Federal y virtual jefe directo de todas las comisarías porteñas, fue desplazado de su cargo por decisión del secretario de Seguridad, Sergio Berni. Según se informó, la medida se tomó tras la sugerencia del propio jefe de la Policía Federal, Ramón Di Santo, precisó el miércoles (07 agosto 2013) el diario Clarín. Hecho casual o sugestivo, el relevo se produjo el mismo día de un allanamiento judicial a la sede de la fuerza por sospechas de vinculación de efectivos con  barras bravas de Boca Juniors.

El cargo del comisario desplazado será ocupado por el comisario mayor Ricardo Torre.

La información fue confirmada a Clarín por altas fuentes policiales. “De Vargas estaba en un lugar que tiene mucho protagonismo, ya que siempre hay mucho rebote y repercusión de las actividades que desarrollan las áreas a su cargo; eso hizo que fuera muy desgastante para él”, dijeron esas fuentes, citadas por el rotativo.

El jefe desplazado tenía un contacto permanente tanto con Berni como con el comisario general Ramón Di Santo. Y, al parecer, no terminaba de cubrir la expectativa que habían puesto en él para ese cargo.

La Unión de Personal Militar pone en marcha un intenso programa de acción frente a las arbitrariedades que sufre la comunidad uniformada.

 

1.    Resolución del Ministerio de Defensa Nro 85/2013

Esta Asociación considera que la prohibición a los Hospitales Militares y otras dependencias de la Sanidad Militar de brindar asistencia ambulatoria o de internación a personas procesadas o condenadas por la presunta comisión de los delitos llamados de “lesa humanidad”, vulnera derechos esenciales de esas personas y se funda en premisas erróneas y argumentos inconsistentes, constituyendo un acto ilegal que atenta contra la Constitución Nacional, la Convención Interamericana de DDHH y tratados internacionales.

Para mayor ilustración, se puede consultar el texto de la Res. 85/2013 y la Acción de Amparo promovida por un abogado defensor, a cuyos conceptos adherimos.

Horas de tensión en el Hospital Militar Central por el traslado compulsivo a sus lugares de reclusión de internados que sufren proceso o condena por su accionar en la lucha antisubversiva

El diario La Nación dió cuenta, en su edición del domingo (04 agosto 2013), de una tensa situación vivida en la noche del sábado (03 agosto) en el Hospital Militar Central cuando, compulsivamente, efectivos del Servicio Penitenciario Federal, procedieron al traslado a sus lugares de reclusión a pacientes procesados o condenados en causas por la lucha antisubversiva. El rotativo señaló, además que, ante la oposición de los familiares, el propio subjefe del Ejército general de brigada Rubén Oscar Ferrari, advirtió  que podría recurrirse al “uso de la fuerza”.

 

El artículo de La Nación, expresó:

Momentos de tensión se vivieron ayer entre familiares de procesados y condenados por delitos de lesa humanidad alojados en el Hospital Militar y personal del Servicio Penitenciario Federal, que inició un operativo para trasladarlos a los penales de Ezeiza, Marcos Paz y Villa Devoto. Al cierre de esta edición, voceros de los familiares informaron que seis de ellos habían sido subidos a las unidades de traslado, mientras ellos mismos intentaban bloquear su paso en reclamo de que se les exhibiera una orden judicial.

El operativo estuvo a cargo del director del Servicio Penitenciario, Víctor Hortel, que se disponía a llevar a las unidades carcelarias a los 11 militares que el ministro de Justicia, Julio Alak, había denunciado que se encontraban en el Hospital Militar "en forma irregular".

Dos de ellos fueron trasladados el viernes, mientras que los otros nueve permanecían alojados ayer en el segundo piso del hospital. Por la noche, según el testimonio de los familiares, dos habían sido dejados finalmente en el hospital por razones de salud, y un tercero, cuyo traslado fue impedido por sus hijas.

Abogados por la Justicia y la Concordia sostienen que al prohibir la atención en hospitales militares, se condena a una "muerte lenta" a cientos de hombres encarcelados y "perseguidos políticamente"

La Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia deploró la “arbitraria resolución” del ministerio de Defensa de privar de atención médica en los hospitales militares a quienes están condenados o procesados por su accionar en la lucha antisubversiva y advirtió que “cientos de hombres perseguidos políticamente están siendo condenados a una muerte lenta bajo la indiferencia del país, pese al alerta de unos pocos”
El comunicado, que lleva la firma del presidente de la entidad, Alberto Solanet y su secretario Mariano Gradín, expresa:
“El Ministerio de Defensa ha dictado una arbitraria resolución, prohibiendo que en hospitales militares o unidades de salud dependientes de las Fuerzas Armadas sean internados o asistidos ambulatoriamente los detenidos con condena o procesamiento por delitos de lesa humanidad. Ha ordenado así, a los Estados Mayores de las tres fuerzas, el estricto cumplimiento de esta desmesura. Asimismo, se ha creado una “Comisión de Asesoramiento Médico” con representantes de los Ministerios de Justicia, de Salud y de Defensa, que  en treinta días debe determinar el alta de los actuales pacientes o su traslado.

TIEMPO MILITAR reitera que no participa en la batalla mediática en torno a Milani y fija su posición editorial en la edición impresa 274 de éste 1ro de Agosto

En una comunicación anterior TIEMPO MILITAR se ha dirigido a sus lectores para comunicar que no participará de la batalla mediática por el enfrentamiento entre el Gobierno y la oposición (enfrentamiento que se traduce en fuertes denuncias cruzadas a través de la prensa) en torno a la cuestionada figura del jefe del Ejército, general César Milani. Sólo informará en base a las comunicaciones oficiales, no los trascendidos o especulaciones de prensa, que se produzcan,.
TIEMPO MILITAR, en su edición impresa número 274, que aparece este jueves 1 de agosto, ha resuelto fijar editorialmente su posición en torno al tema. Lo entiende así porque las palabras impresas, en letras de molde, blanco sobre negro, perpetúan en el tiempo y servirán de punto de referencia a quienes proseguirán el camino. Porque quienes hacemos esta publicación creemos que algún día la verdad saldrá a la luz y el país se encaminará hacia su tantas veces postergado futuro de grandeza.
El Ejército en particular y las Fuerzas Armadas en general viven en estas semanas las horas más tristes de su historia reciente.